martes, 13 de diciembre de 2011

Demasiado tarde para lágrimas


Demasiado tarde para lágrimas
Por Ricardo Roa: EDITOR GENERAL ADJUNTO DE CLARIN
- 13/12/11

En tiempos excesivamente lejanos, se consideraba que el sexo era pecado antes del matrimonio y que el honor de una mujer mancillada podía ser reparado si el hombre le proponía casamiento, según las normas de la augusta religión.

Desde entonces la figura del avenimiento está en nuestro código: la pena queda sin efecto a cambio de un desagravio. Ese anacronismo propició la libertad de Marcelo Tomaselli, que había ido a la cárcel por violar a fuerza de cuchillo a su ex mujer Carla Figueroa. Ella retiró la denuncia pero tras el casamiento que lo sacó de la cárcel, Marcelo la asesinó a puñalada apenas ocho días después .

Ahora nos enteramos que los jueces que lo liberaron nunca tuvieron en cuenta que Tomaselli, violador y violento, podía hacerle daño a Marcela. Uno de ellos, Gustavo Jensen, dijo: “nadie planteó, jamás de los jamases, que este hombre podría haber tenido una personalidad psicopática”
¿Es que eso no debían planteárselo, ante todo, ellos mismos, los jueces que iban a dejarlo libre? Jensen confiesa que asumieron la más estrecha de las perspectivas: la de no percibir. Su trabajo consistió en discutir si Carla pidió casarse por su propia voluntad o estaba presionada.

Miraron hacia otro lado .

¿Le hicieron pericias a Tomaselli? ¿Y a ella? Carla tenía apenas 19 años y un hijo de 2 con Marcelo. Arrastraba una historia atroz: su madre había sido asesinada por su padre, que está preso. Visitó a su ex pareja, que también era su violador, en prisión. Pidió el casamiento. El fantasma de seguir el horrible destino de su madre debió haberla rondado: sin atreverse a dar la cara, confesó en un programa de TV que Tomaselli había querido matarla.

Tenía miedo y la dejaron sola. Solísima con su hijito y ante la muerte. La Justicia es una institución más amplia de lo que reza la mera letra de los códigos. Cuando el avenimiento se convirtió en figura legal, la psicología propiamente dicha no existía. Increíblemente, el pasado se abalanzó sobre Carla. El pasado histórico y su pasado personal. Y ahora ya es demasiado tarde para lágrimas.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Cómo cambiar un modelo que mata
Maldito machismo
Las cuatro mujeres asesinadas en La Plata se suman a las 237 que murieron, a manos de hombres, en lo que va del año. Los proyectos para incorporar el femicidio al Código Penal. La tolerancia social, los estereotipos publicitarios. Mirá la galería de fotos.
Por Por Raquel Roberti
Hoy morirá una mujer a manos de un hombre. En los siete días que esta edición de Veintitrés permanezca en los quioscos, cinco varones matarán a otras tantas mujeres. Cuatro de los seis homicidas serán actuales o ex parejas, novios o esposos de las asesinadas. Ocho hijos quedarán sin madre, cinco menores de edad. Las razones se resumirán, después de muchas oratorias acusatorias y defensivas, en pocas palabras: murieron por ser mujeres. Eso es, trasladado a lo cotidiano, lo que indican las estadísticas: 237 mujeres asesinadas por un hombre entre enero y octubre de 2011; de mantenerse la proporción, el año cerrará con un 17 por ciento más que 2010. Según la Organización Mundial de la Salud, la violencia de género es la principal causa de muerte en mujeres de entre 15 y 44 años. Una pandemia fuera de control ya que, a diferencia de las enfermedades, no responde a los mecanismos preventivos. Quizá porque más que una enfermedad, es una patología sociocultural y, por eso mismo, mucho más difícil de tratar.

El domingo 27 pasado, apenas dos días después del Día Internacional de la lucha contra la violencia de género, Bárbara Santos (30 años), su hija Micaela (11), su madre y una amiga fueron asesinadas en La Plata. El principal sospechoso es Osvaldo Martínez, novio de Bárbara. En ese momento, Susana Chirott, experta de la OEA en violencia de género, consideró que “evidentemente, es un femicidio, esté o no como figura del Código Penal”.

Hacia la incorporación de ese término a la norma legal se encaminan la mayoría de los doce proyectos de ley –ocho en Diputados y cuatro en Senadores, de casi todos los signos políticos– que esperan tratamiento en el Congreso y que modifican el artículo 80 del Código Penal para establecer penas específicas. Mientras por homicidio simple la condena es de ocho a 25 años, las propuestas van de 12 a 35 años hasta la reclusión perpetua. Pero a esta altura del siglo XXI es una verdad de Perogrullo que incrementar el castigo no evita la comisión del delito.

“Si no logramos modificar los estereotipos de que el hombre no puede contenerse ante una señorita de minifalda, a riesgo de poner en duda su virilidad; si no logramos que los jueces vean la ridiculez de ese argumento, no podremos avanzar. Con este tipo de cosas estamos peleando”, consideró Gabriela Pastorino, letrada a cargo de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia, creada en 2009 a raíz de la ley 26.845.

La ley, promulgada ese mismo año y conocida como de Protección Integral de la Mujer, especifica los tipos de violencia (económica, psicológica, física) a los que puede ser sometida una mujer y establece las medidas a tomar por el Estado para prevenir esas situaciones y garantizar la integridad de la víctima. Entre ellas la creación de organismos como la Oficina de la Mujer que, según Pastorino, debe “detectar las situaciones de discriminación, responsable de la violencia y de una ciudadanía no justa, porque más allá de las leyes hay cuestiones más antiguas de una sociedad patriarcal que, en los hechos, continúa manteniendo distancias y discriminación entre hombres y mujeres”. En ese camino, el organismo –que depende de la jueza Carmen Argibay– diseñó un plan de capacitación y sensibilización en género que ya cuenta con 300 capacitadores en el país y realizó 435 talleres de los que participaron ocho mil agentes del sistema judicial.

Además, la Oficina generó una “guía sobre trata de personas” al entender que “debíamos generar un pensamiento conjunto sobre cómo luchar contra ese delito”, que también implica una cuestión de género.

“La explotación sexual en la trata de personas tiene como víctimas a mujeres, en todos los casos –reflexionó Marcelo Colombo, coordinador de la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (UFASE)–. El sistema prostibulario es, en ese sentido, una práctica social de violencia hacia las mujeres, ya que necesitan de una mujer ‘incondicionalmente’ dispuesta a satisfacer deseos masculinos, de manera reiterada e indiferenciada. Es un reflejo de la sumisión que el sistema patriarcal impone en relación a las prácticas sociales y sexuales, al mismo tiempo que un instrumento para mantener esa sumisión.”

Para Susana Pérez Gallart, presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, se ha avanzado “mucho en la norma legal, pero en la realidad las cosas son mucho más lentas y la cultura machista todavía impera en la sociedad. Uno de los grandes problemas es que hay acciones sueltas, la Corte hace un muy buen trabajo, las ONG, y tenemos una muy buena ley de protección integral, pero no tiene presupuesto y eso la convierte en letra muerta. No hay un organismo a nivel nacional que concentre los datos de violencia de género, indispensable para conocer la realidad de esta tragedia”.

Las estadísticas casi oficiales en el tema son elaboradas por el Observatorio Marisel Zambrano y la ONG La Casa del Encuentro, en base al análisis de la información publicada por más de 120 diarios en el país (ver recuadro). Y se suman los datos suministrados por la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema: en septiembre de este año atendieron 708 consultas, contra 522 del mismo mes de 2009; el 85 por ciento de los denunciados son varones y el 73 por ciento de los denunciantes abarca a mujeres y niñas. En el 91 por ciento de los casos se trató de violencia psicológica, en el 67 de violencia física y el 36 por ciento de las consultas fue evaluado como de “riesgo alto”.

Según la ley 26.485 de Protección Integral de la Mujer, el desarrollo de políticas públicas debe tender a “la remoción de patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres”. El organismo encargado del diseño de esas políticas y difundir las estadísticas de su propio Observatorio de la Violencia, es el Consejo Nacional de la Mujer. Veintitrés intentó, infructuosamente, comunicarse con Mariana Gras, responsable de la Subsecretaria Unidad de Coordinación Nacional para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. Tampoco hay datos en la web del organismo, que presenta un extenso marco teórico.

La ley también establece que el Estado debe coordinar acciones con los diversos ministerios. Así, por ejemplo, el Ministerio de Salud firmó un convenio con el Consejo Nacional de la Mujer para “fortalecer los sistemas públicos de salud sobre los tipos de violencia y cómo prevenir, además de asistir”, explicó Paula Ferro, coordinadora del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. Y agregó que las acciones van desde “garantizar los métodos anticonceptivos, mantener una línea 0800 para informar sobre derechos sexuales y reproductivos, elaborar materiales de difusión, información y sensibilización a grupos de mujeres y población en general”.

Pero no hay duda del papel central que juega el Ministerio de Educación en esa tarea titánica de cambiar el modelo cultural. “Los programas que elaboramos llegan a todo el país, a jardines de infantes, nivel inicial y secundario, y tratan sobre perspectiva de género, diversidad, el cuidado de uno mismo, la concepción de trato, los vínculos, los factores sociológicos y culturales”, detalló Mara Brawer, subsecretaria de Equidad y Calidad del ministerio. Las acciones, en este caso, se enmarcan en la ley de educación sexual que abarca, por ejemplo, la toma de decisiones en la adolescencia, resistir a las presiones, la violencia en los vínculos, la igualdad de trato entre los sexos. Entre los materiales elaborados por la cartera se destaca el cuadernillo Educación Sexual Integral, para charlar en familia, del que se imprimieron seis millones de ejemplares. “Apelamos a la deconstrucción de patrones estéticos que, entre otros, transmiten las empresas publicitarias y de marketing a través de los medios de comunicación. Se ponen en cuestión todos los estereotipos de determinadas conductas, porque eso también es violencia –afirmó Brawer–. Los contenidos son transversales y los momentos donde ocurren episodios públicos son grandes oportunidades para la enseñanza.”

Derribar los estereotipos publicitarios también es una tarea hercúlea. Según la investigación de la Universidad Nacional de Quilmes sobre avisos televisivos, realizada entre abril y junio de este año, el 95,4 por ciento de las mujeres que protagonizan los spots son jóvenes o aparentan serlo, ocultando o negando la participación social de las mujeres maduras y presentando a la juventud como mercancía sin importar el ciclo vital del que se trate ni el producto publicitado.

De los spots que ubican a la mujer en el hogar, el 91,7 por ciento corresponde a artículos de limpieza y a comestibles, el 67,5, una asociación directa al rol maternal y familiar que debería desempeñar una mujer. Además, se la relaciona con aspectos emocionales, como el amor, la imaginación, la felicidad y sus contrarios: en el 100 por ciento de los avisos telefónicos y de electrodomésticos aparecen estos rasgos, mientras que el 96,8 de este recurso se emplea en limpieza.

En el otro extremo de los estereotipos, todas las promociones de automóviles –dirigidas indudablemente a los hombres– exponen a las mujeres como objetos sexuales.
Después de mirar cientos de horas de programación de los cinco canales de aire en la pantalla chica, los investigadores concluyeron que la inequidad entre sexos continúa vigente. El 77,3 por ciento de los avisos con voz en off, apelan a un hombre, es decir, que las voces masculinas siguen siendo las del “saber”, las que indican qué conviene hacer, comprar o leer.
Por último y contundente, el dato de que en el 86 por ciento de los casos se registra una subordinación de género a favor de los varones.

“El problema es cultural, pasa por el modelo patriarcal y la escasa visibilidad de la problemática de género. El avance del conocimiento de lo que es la perspectiva de género se registra con dificultades, trabas y demoras. Por ejemplo, hace apenas unos meses, un integrante de la Corte Suprema de Tucumán culpabilizó a las mujeres por la lentitud de la Justicia provincial”, opinó Carlos Miranda, director del Departamento de Prevención de Violencia de Género de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires. Para el profesional, “violencia es considerar que la mujer es un objeto al servicio del hombre, una propiedad para usar, al punto de poder disponer de su vida. Es ese sentido de pertenencia, dentro de la perspectiva machista: la mujer como si fuera un plato o un celular”.

Los integrantes del Departamento se oponen al uso del término “pasional” –que también se trata de erradicar del vocabulario policial, asociado a la palabra “crimen”–, porque consideran que es una forma de minimizar los hechos, “como si un episodio pasara por una cuestión sólo emocional. Los hechos se relacionan siempre a los supuestos establecidos y los roles ‘esperados’ y diseñados para el hombre y la mujer”.

De eso se trata, en definitiva, la violencia de género, porque ninguna muerte de mujer por ser mujer sería posible sin un sistema cultural que adopte y acepte esa desigualdad. Ahí está, como ejemplo de que la idea de pollera corta justifica todo, la letra de “Contra la pared”, canción que da título al último disco de Viejas Locas: “(…) las nenas pasan de pollera / y yo las imagino… / contra la pared, contra la pared. / Trato de pensar que no debo imaginar / esas cosas que no pueden suceder / pero no puedo evitar que esas ideas / vengan a mi mente una y otra vez”. Más allá de la ley y de la incorporación, o no, del femicidio como figura penal, no hay duda de la necesidad de cambiar el imaginario social de lo que constituyen femenino y masculino.

Informe: Jorge Repiso y Leandro Filozof
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Números que alarman

Al cuádruple asesinato de La Plata se suman, en principio, otras tres muertes de mujeres a manos de hombres, ocurridas en la última semana: una mujer de 40 años, en Chaco, habría sido asesinada por su marido; una joven de 21 años fue estrangulada por su pareja, el domingo pasado, en un albergue transitorio en el barrio de Palermo, Capital Federal, y ese mismo día un hombre habría asesinado a balazos a su ex mujer, en Lincoln, provincia de Buenos Aires.

Según datos del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, coordinado por La Casa del Encuentro, entre enero y octubre de este año se produjeron 237 femicidios: 77 en Buenos Aires, 23 en Santa Fe, 18 en Córdoba, 15 en Salta y 13 en la ciudad de Buenos Aires, por citar sólo los sitios donde se registran la mayor cantidad de casos. En 88 ocasiones los homicidas fueron esposos-parejas-novios y la mayoría de las mujeres (160) tenían entre 19 y 50 años.
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Opiniones


Objetos de pertenencia

Por Ada Beatriz Rico, cofundadora de La Casa del Encuentro y directora del Observatorio de Femicidio “Adriana Marisel Zambrano”

La palabra exacta es “cultural”. Somos consideradas como objeto de pertenencia, y también los niños. Nos encontramos con un varón violento, que considera que esa mujer le pertenece y puede hacer con ella lo que desee. En el caso de los niños, tenemos el caso de Tomás, que fue asesinado porque la madre dijo “no”.
La violencia sexista ocurre en todo estrato social, pero hay mujeres que son menos vulnerables cuando cuentan con independencia económica.

Deberían existir más campañas de prevención y sensibilización, adaptadas a cada edad. En cuanto a las leyes, pedimos la figura penal autónoma de femicidio incorporada al Código Penal para que el asesino reciba 25 años de prisión efectiva. Otra de las cosas que solicitamos es la pérdida de la patria potestad del niño.

En el caso del asesinato de Adriana Marisel Zambrano, al novio le dieron cinco años de prisión por asesinato preterintencional. Cuando salga, en 2013, la niña de ambos tendrá seis años de edad y podrá quedarse con él.

La figura de femicidio ya existe en Guatemala, Costa Rica, México y recientemente se otorgó en Chile. Somos optimistas por la cantidad de proyectos presentados en el Congreso. Pero leyes y campañas deben ir en paralelo.

Y debe haber más refugios para mujeres agredidas. La perspectiva de género debería estar presente en toda currícula universitaria. No puede ser que haya jueces que investiguen la vida de la víctima.


Lograr la condena social
Por Haydée Birgin, presidenta del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA)

El fenómeno existe, cada vez mueren más mujeres a manos de hombres, la violencia tiene rasgos más fuertes y en los últimos años vimos el sadismo de tomar represalia con los chicos, que antes considerábamos parte de los ajustes de cuentas propios de los narcos.

Se dieron pasos en el cambio, sin duda. Hoy las mujeres pueden denunciar y el tema se debate. La gran pregunta es: después de la denuncia, ¿qué? Si esa denuncia no va acompañada de políticas sociales, facilidades para la vivienda, capacitación para un empleo digno, subsidios para mantener a los hijos, jardines maternales para el cuidado, no implica un cambio real, es un imposible.

Hay que tratar de lograr la condena social, que el tipo en el barrio sea mal visto, que no se pueda jactar, que sea repudiado por sus compañeros de trabajo. Algo hemos conseguido: hoy es difícil escuchar a un hombre que se jacte de haber fajado a una mujer.

Pero todavía faltan cosas en la Justicia: hay un fallo reciente de Casación de provincia de Buenos Aires que disminuye la pena a un homicida porque “la mujer lo humillaba”. Con la renovación judicial y con gente más joven, cuando en los concursos se tomen en cuenta esas posturas, esa situación cambiará.

Está bien hablar de femicidio como una categoría social para que la gente lo tome como propio. Pero hay un salto cualitativo en incorporarlo como figura penal que, creo, no implicará cambios. No hay ninguna experiencia donde se haya condenado a alguien por femicidio.
 Fuente: http://veintitres.infonews.com/nota-3807-sociedad-Maldito-machismo.html
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jueves, 3 de noviembre de 2011

Persisten brechas de género en economía y política

Madrid, 03 nov (11). AmecoPress. El informe del Fondo Económico Mundial (FEM) sobre “diferencias de gnero” que desde 2006 se elabora cada ao, fue presentado en New York. Su principal conclusión: las mujeres siguen discriminadas en los ámbitos de la economía y la política, aunque casi alcanzan a los hombres en materia de salud y educación. El Informe global de diferencias de genero, que analiza la situación de la igualdad en 135 pases de todo el mundo, cifra en un 96 por ciento la equiparacion en acceso a la sanidad y en un 93 por ciento a la educación. Sin embargo, estos porcentajes chocan con la escasa mejora de las brechas económicas (casi del 60 por ciento) y de manera especial, con la discriminación de las mujeres en el ámbito de la participación política (en torno al 20 por ciento de avance). El informe mide las brechas de genero en materia de salarios, participación en la fuerza laboral, empleo capacitado, acceso a un nivel educativo básico y superior, representación en las estructuras de toma de decisiones, expectativa de vida y proporción de sexo. Los primeros puestos de este ranking mundial recaen en los pases nórdicos, con Islandia a la cabeza por segundo año consecutivo, seguida de Noruega, Finlandia, Suecia e Irlanda. A la cola, están Arabia Saudí, Mali, Pakistán, Chad y Yemen. España ocupa el puesto 12 del listado, descendiendo un puesto respecto al ao anterior. "España pierde una posición, pero muestra una ligera mejora en las reas de la igualdad salarial y de ingresos de las mujeres. Ademas, este pais ocupa el quinto lugar a nivel mundial en el subindice de empoderamiento político", señala el Informe global de diferencias de genero. De hecho, España, junto a Suiza, Finlandia, Bélgica, Irlanda y Costa Rica, muestra los mayores incrementos absolutos en la puntuación, que "ascienden a mas del 15 por ciento en comparación con su rendimiento en el año 2000", señala el estudio. A pesar de la persistente discriminación de las mujeres existente aun, y después de seis anos elaborando este listado, el FEM considera que "en el 85 por ciento de los pases estudiados se reduce la desigualdad de género y, en general, la dirección es positiva", insistió Zahidi, informa Efe. El informe esta en inglés y puede ser visto y descargado en pdf: http://reports.weforum.org/global-gender-gap-2011/ -------------------------------- Internacional – poltica y gnero – Economa – empleo y gnero; 03 noviembre (11); Extraído de http://www.amecopress.net

lunes, 19 de septiembre de 2011

La violencia sexual de la represión A partir de la proyección en la ex ESMA del documental Lesa Humanidad, investigadoras y víctimas del terrorismo de Estado analizaron las particularidades de los delitos sexuales y su silenciamiento durante años. Por Alejandra Dandan El panel de discusión fue organizado por el Instituto Espacio para la Memoria (IEM). Imagen: Guadalupe Lombardo. ¿Cómo operaron las relaciones de poder desde la perspectiva de género entre los genocidas? ¿Por qué no se habló de la violencia sexual en los casos tomados por el Nunca Más y durante el Juicio a las Juntas? ¿Por qué la Justicia no lo tomó como delito específico? Algunas de esas preguntas integraron el debate que abrió la proyección del documental Lesa Humanidad, presentado por un grupo de mujeres cordobesas, militantes de los ’70, que exige que la violencia sexual del terrorismo de Estado sea considerada una violación a los derechos humanos. La proyección realizada en la ex Escuela Mecánica de la Armada condensó en pocas horas una discusión que atraviesa a quienes estuvieron dentro y fuera de los centros clandestinos, un debate que intenta buscar diferencias ante una dictadura que homogeneizó a las víctimas. El documental producido por un colectivo de mujeres cordobesas entre septiembre de 2009 y marzo de 2011 está estructurado en bloques articulados por la voz de Liliana Herrero: cuatro mujeres subrayan en sus relatos formas y efectos específicos de la violencia sexual durante el terrorismo de Estado. Violaciones. Abusos. Con todas las palabras, hasta alcanzar lo insoportable. Intentan dar cuenta de lo que no se dijo. Pero ese camino está antecedido por los relatos de sus historias desde una perspectiva novedosa porque ya no sólo son ellas las que se pronuncian como militantes, sino que releen en clave de trayectorias políticas las vidas de sus padres, del país, de la familia que intentaron construir. Violencia en debate “El documental fue abordado como una herramienta de reflexión militante a partir de un nuevo marco de escucha en esta nueva etapa”, indicó Dinora Gebennini, coordinadora del Programa Violencia de Género en Contextos Represivos. “Pero cuando intentamos abordar esto –aclaró– nos preguntaron si no estábamos revictimizando, nos decían que no hay que volver a poner a las víctimas en ese lugar, que es un momento traumático, nos preguntaron si teníamos psicólogos y montones de cosas que tendieron a quitarnos la posibilidad de hacerlo.” Las discusiones sobre la violencia sexual bajo la represión aparecen hace tiempo. En las salas de audiencias de los juicios orales de lesa humanidad los organismos de derechos humanos y sobrevivientes que declaran en todo el país reclaman en muchos casos que la Justicia la considere como delito autónomo y de lesa humanidad. Hasta ahora la batalla jurídica obtuvo resultados importantes, pero aislados. Un fallo en Mar del Plata y otro en Tucumán. Semanas atrás, el juez Sergio Torres a cargo de la causa ESMA abrió por primera vez una causa con el acuerdo de las querellas a nombre de las víctimas, sobrevivientes y desaparecidas. Las diferencias aparecen no sólo en la Justicia, sino entre académicos e incluso las y los sobrevivientes. Delia Galara, una de las protagonistas del documental, ex militante de Montoneros, explica los años de silencio. “Cada vez que intentaba hablar con el psiquiatra me preguntaba: ‘¿Qué hacés con tus hormonas?’. Y yo le contestaba que era un pelotudo. Yo le estaba contando una experiencia terrible y él me preguntaba qué hacía con mis hormonas: ¿qué carajo le importa qué hago con mis hormonas?” Son esos tiempos de oídos sordos los que ellas dicen que cambiaron. María Sondereguer, que es investigadora de la Universidad de Quilmes, se preguntó por qué el silencio duró tantos años. Por las perspectivas de género y poder en la dictadura, por su propio olvido de los testimonios del Nunca Más. “La violencia sexual –dijo Sondereguer–, en los casos de los varones, los destituye de su masculinidad, es una forma de feminizarlos. En el caso de las mujeres, comienza antes del campo, porque es un tema que está en la ciudad y está condensada en los campos y perduró luego por fuera del terrorismo de Estado, por eso tal vez permaneció invisibilizado.” Hasta 1999, dijo, la violencia sexual estuvo tipificada como delito contra la honestidad y después contra la integridad: “No es un delito de acción pública, sino de acción privada, es decir: el comienzo de la investigación o la denuncia debe ser impulsado por la persona agredida, se deposita en la voluntad de la víctima el reconocimiento del crimen y pone en el ámbito privado algo que debería ser de lo público”. Entonces, siguió: “¿Por qué se privatiza la violencia sexual? ¿Es posible diseñar un protocolo de indagación específica para que las víctimas reconozcan eso que sufrieron como violencia? ¿Se puede repensar la reparación? ¿Qué es en este caso lo reparable?”. Las preguntas sirvieron para alimentar un debate que incluye preguntas sobre roles: quedó claro que la violencia sexual no sólo se ejerció sobre mujeres, sino también sobre varones, un dato que intenta ser mirado en el interior de los juicios orales a partir de los aún escasos datos que aparecen. Miriam Lewin, sobreviviente de la ESMA, escuchó en el documental los relatos pronunciados “como quien toma un remedio amargo”. “Lo que conspiró al silencio fuimos las víctimas, me culpabilizo como víctima por no haber reconocido los delitos sexuales contra mí y mis compañeras y reconozco que muchos años tuvimos una venda sobre los ojos.” ¿Fue así? ¿Por qué culpabilizarse otra vez como si no hubiese ya suficientes culpas? ¿No será que se privilegiaron otras búsquedas? O que, como dijo otra de las sobrevivientes, en aquellos años había que salir a probar primero hasta la existencia de los desaparecidos y los centros de exterminio. Miriam Lewin explicó cómo en algún momento, adentro de la ESMA, una de sus compañeras le habló de una violación, y ella le respondió con una pregunta sobre otra cosa, como sucedió años después con el testimonio de Elena Alfaro ante la Conadep. “La concepción era que eso era la mínima parte de lo que nos pasaba –dijo–; como era obsceno pensar en reclamar por los bienes materiales cuando nos habían arrebatado la vida.” Como buenas mujeres, dijo, educadas en el sometimiento, “los delitos sexuales eran menores; si nos sacaban la vida, a nuestros hijos, ¿cómo nos íbamos a atrever a denunciar una tocadita, una violación?”. A eso la dictadura agregó otro estigma con el que las mujeres vienen trabajando. “Las mujeres tenían el doble castigo –dijo Miriam–: terminan siendo las víctimas y cargando con la culpa de haber provocado una situación que deja marcas de por vida.” El afuera ¿Qué es lo que se habilita a partir de que pueda pensarse la violencia sexual en estos términos? ¿Los juicios? ¿Solamente? El documental pareció dar cuenta de esas preguntas. En la primera parte de la película, las cuatro mujeres subrayan el deslumbramiento con la vida de las militancias en clave de rescate político de sus organizaciones de pertenencia. Pero reconstruyen también las trayectorias familiares de padres y madres en un mundo atravesado por la vida cotidiana de una militancia que generaba problemas, pero también portaba valores. Soledad Edelveis García Quiroga es una de las protagonistas. Se presenta como parte de una familia entrerriana de Villaguay, mudada a Córdoba cuando empezó la facultad. “Mi infancia siempre estuvo muy atravesada por un padre peronista, en la resistencia, luchó siempre, vivía mucho en cana después del ’55 y mi madre, más bien, era no peronista por decirlo sutilmente.” Y agrega: “Pero no nos educó nunca para casarnos, ser mujeres que se aplicaran a la casa, a la cocina, a estas cuestiones. Lo que yo más amo de mis padres es el tremendo sentido de la libertad: mi vida estuvo muy marcada por no apegarme a ningún mandato masculino, no fue fácil pero fue parte de un tránsito personal y político complejo, pero siempre lo personal estuvo muy unido a lo político”. Gloria di Renzo muestra sus fotos de familia. Se presenta como militante del PRT-ERP, trabajadora de comercio, estudiante de historia y de música. “Hasta 1973, cuando vinieron las elecciones, mi familia nunca fue peronista, así que yo tampoco, era bastante gorila, pero dije: ‘Mirá vos, si todos votan acá, capaz por algo debe ser’”. Nilda Jelenic es otra de las protagonistas: “Mi papá en una época fue socialista, después se hizo radical, estaba bien informado en política, viví a través de mi hermana todo lo que fue la lucha de laicos y libres. Por eso digo que las historias no son contradictorias, no son lineales”. Para Dinora Gebennini cada cosa parece una clave. Las mujeres subrayan parentescos. Trayectorias políticas de familia. Padres. Hermanas. Madres. La idea de los mandatos. Y Gebennini habla de esa determinada condición femenina que persiguió particularmente la dictadura: “Porque ellas generaron rupturas con los estereotipos del género, mantenían otro tipo de relación, no la de la familia nuclear, sino la de la familia militante donde los hijos también eran puestos en función de un proyecto de desarrollo colectivo de libertad, de justicia, de transformación cultural, que era lo que nos movía”. Meses atrás, en una audiencia por el plan sistemático de apropiación de bebés, Victoria Montenegro planteaba esa misma dualidad con medias palabras. Robada por un coronel del Ejército, en la audiencia recordó lo que él le decía de las Abuelas de Plaza de Mayo, los desaparecidos y la dictadura: decía que las Abuelas con las “mentiras de los desaparecidos” intentaban “destruir a las familias que eran la salud de la sociedad”. Una idea que se replicaba en las propagandas políticas y en las formas en las que intentaron extender un consenso frente al cual aún hoy esas mujeres que se presentan como militantes de los ’70 sienten que deben dar una batalla de sentido todavía pendiente. Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-177069-2011-09-19.html

lunes, 8 de agosto de 2011

La violencia de género provoca más trastornos psiquiátricos





Concentración contra el acoso a la mujer en Sevilla. | Foto: Carlos Marquez

• Analizan la salud mental de víctimas de acoso, asalto, violación o maltrato
• Sus niveles de ansiedad, desórdenes y abuso de sustancias son elevados
• Piden que se preste una mejor atención especializada a estas pacientes

Ángel Díaz | Madrid


Las mujeres que han sufrido algún tipo de violencia de género, ya sea acoso, asalto sexual, agresiones de pareja o violación, padecen con mayor frecuencia trastornos mentales y abuso de drogas a lo largo de su vida.

Así lo ha mostrado un estudio que ha analizado los datos de casi 4.500 ciudadanas de Australia y se acaba de presentar en un número especial del 'Journal of the American Medical Association' (JAMA), dedicado a la violencia y los derechos humanos.

Lo primero que llama la atención del estudio es que, de las mujeres estudiadas, un 27,4% había sufrido alguna de las mencionadas agresiones, lo que da una idea de la dimensión del problema.

Los autores del estudio consideran, por ello, que la violencia de género es una cuestión prioritaria de salud pública a nivel mundial, y recuerdan algunos datos obtenidos en EEUU: el 17% de las mujeres asegura haber sufrido una violación o un intento de violación, mientras que el 20% ha padecido agresiones de la pareja, acoso, o ambas.

El nuevo estudio, dirigido por la investigadora Susan Rees desde la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia), ha mostrado una clara asociación estadística entre el hecho de haber sufrido alguna de estas agresiones y la incidencia a lo largo de la vida de la ansiedad, el abuso de sustancias, el estrés postraumático y otros desórdenes psiquiátricos.


Más agresiones, más síntomas


La asociación era aún más fuerte, como cabría esperar, cuando una sola mujer había sido víctima de varias de estas agresiones.

En concreto, las mujeres sometidas a una sola forma de violencia de género presentaron altos porcentajes de haber sufrido desórdenes del ánimo (un 30,7%), ansiedad (38,5%), abuso de sustancias (23%), estrés postraumático (15,2%) y alguna enfermedad mental (57,3%) en algún momento de su vida.

En el caso de las mujeres que habían sido expuestas a tres de las cuatro conductas violentas arriba mencionadas, las cifras eran aún más preocupantes: un 77,3% sufrió ansiedad; un 52,5% abusó de sustancias; el 56,2% experimentó estrés postraumático; y al 89,4% le fue diagnosticada algún desorden mental en algún momento de su vida.

Además de unas mayores cifras, el haber sufrido violencia de género también está asociado a una mayor gravedad de los desórdenes psiquiátricos analizados. También es más frecuente que estas mujeres acumulen varios problemas a lo largo de su vida y padezcan discapacidades físicas o mentales, según el citado estudio.

Todo ello sugiere que el tratamiento de estas pacientes requiere "enfoques exhaustivos y especializados", de acuerdo con la doctora Rees.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/08/08/mujer/1312802210.html

miércoles, 27 de julio de 2011

OBSERVATORIO DE FEMICIDIOS EN ARGENTINA “ADRIANA MARISEL ZAMBRANO" Coordinado por La Asociación Civil La Casa del Encuentro INFORME FEMICIDIOS


OBSERVATORIO DE FEMICIDIOS EN ARGENTINA “ADRIANA MARISEL ZAMBRANO"

Coordinado por La Asociación Civil La Casa del Encuentro

INFORME DE INVESTIGACIÓN DE FEMICIDIOS EN ARGENTINA

1º DE ENERO AL 30 DEJUNIO DE 2011


Estos datos corresponden al informe de Investigación de Femicidios en Argentina, que abarca el período 1º de Enero al 30 de Junio de 2011 y han sido recopilados de las Agencias informativas: Télam y DyN y 120 diarios de distribución nacional y/o provincial así, como el seguimiento de cada caso en los medios.

En el presente informe de Investigación de Femicidios en Argentina que abarca el periodo 1º de Enero al 30 de Junio de 2011, se registran:
151 Femicidios y Femicidios “Vinculados” de mujeres y niñas.
8 Femicidios “Vinculados” de hombres y niños.

Informe Femicidios en Argentina Primer Semestre 2011

Rango Vínculos:

Esposos- Parejas- Novios 58
EX esposos- Parejas- Novios 27
Hermanos/ Hermanastros 1
Padres/ Padrastros 7
Otros familiares 13
Vecinos/ Conocidos 13
Sin vinculo aparente 32
151

Rango Provincias


Buenos Aires 52
Santa Fe 15
Córdoba 12
CABA 10
Misiones 8
Salta 8
Mendoza 7
Chaco 6
Santiago del Estero 6
Jujuy 6
Corrientes 6
Tucumán 5
Neuquén 3
Entre Ríos 2
Formosa 2
La Pampa 1
Rio Negro 1
Catamarca 1
San Juan 0
Tierra del Fuego 0
La Rioja 0
Chubut 0
Santa Cruz 0
San Luis 0
151


Rango Partidos de la Provincia de Buenos Aires

La Matanza 5
La Plata 4
Pilar 4
San Martin 3
Moreno 3
Quilmes 2
Pergamino 2
Tres de Febrero 2
Bragado 2
Jose C Paz 2
Zarate 2
Malvinas Argentinas 2
Avellaneda 2
Bahia Blanca 1
Marcos Paz 1
Hurligham 1
Florencio Varela 1
Tigre 1
Necochea 1
Coronel Suarez 1
Dolores 1
Ituzaingo 1
Merlo 1
Olavarria 1
Ramallo 1
Villarino 1
Moron 1
Lomas de Zamora 1
Salto 1
General Arenales 1
52

Rango Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Villa Urquiza 2
Caballito 2
Balvanera 2
Parque Patricios 1
Villa Urquiza 1
San Cristobal 1
Agronomia 1
10

Rango Edad Victima


0 a 1 año 1
2 a 12 años 7
13 a 18 años 14
19 a 30 años 42
31 a 50 años 55
51 a 65 años 19
66 a 92 años 11
Sin edad registrada 2
151

Rango Lugar del hecho

Vivienda Compartida con el femicida 51
Vivienda de La Victima 35
En la calle, predios diversos y Otros 37
Otra Vivienda 17
Vivienda del Femicida 3
Hotel 2
Supermercado 1
Oficina 1
No se Registra 4
151

Rango Modalidad

Baleada 42
Apuñalada 32
Golpeada 25
Incinerada 19
Asfixiada 11
Degollada 9
Estrangulada 6
Hacha / Machete 2
Ahogada 1
Envenenada 0
Causa desconocida 4
151


Rango Edad del Femicida


13 a 18 años 7
19 a 30 años 34
31 a 50 años 48
51 a 65 años 18
66 a 90 años 6
Sin edad registrada 38
151

Informaciones adicionales


Con denuncias 26
Con exclusión del hogar o prohibición 3
Pertenecientes a Fuerzas de seguridad 7
Mujeres en presunción de prostitución o trata? 7

OBSERVATORIO DE FEMICIDIOS EN ARGENTINA
“ADRIANA MARISEL ZAMBRANO”
Coordinado por La Asociación Civil La Casa del Encuentro



Dirección General: Ada Beatriz Rico - Cofundadora de La Asociación Civil La Casa del Encuentro

Coordinación Ejecutiva: Fabiana Tuñez - Cofundadora de La Asociación Civil La Casa del Encuentro

Área de Investigación de La Asociación Civil La Casa del Encuentro:

Coordinación Jurídica e Investigación: Dra. Lucia M. Sabaté

Investigación:
Lic. Silvia Lommi, Lic. Norma Stola, Laura Sussini, Lic. Jesica Croce, Lic. Lucrecia Ansaldi, Patricia Nolan, Alejandra Hernández

Colaboraciones especiales: Lic. Natalia Barrios, Dra. Luciana Gagniere
Regiones:
Buenos Aires: (Prov. de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires)
Cuyo: (La Rioja, Mendoza, San Juan, San Luis)
Noroeste: (Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero, Tucumán)
Patagonia: (Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz, Tierra del Fuego)
Litoral: (Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones, Santa Fe)
Centro: (Córdoba)


ESTE INFORME ES PARA DIFUNDIR, CITANDO LA FUENTE
4982-2550/ 1559384357/ 1559978955 lacasadelencuentro@yahoo.com.ar



* Femicidio

El término Femicidio es político, es la denuncia a la naturalización de la sociedad hacia la violencia sexista.

El Femicidio es una de las formas más extremas de violencia hacia las mujeres, es el asesinato cometido por un hombre hacia una mujer a quien considera de su propiedad.

* El concepto Femicidio fue desarrollado por la escritora estadounidense Carol Orlock en 1974 y utilizado públicamente en 1976 por la feminista Diana Russell, ante el Tribunal Internacional de Los Crímenes contra las Mujeres, en Bruselas.

Femicidio “Vinculado”

Desde el Área de Investigación de La Asociación Civil La Casa del Encuentro, desarrollamos el término Femicidio “Vinculado”, partiendo del análisis de las acciones del femicida, para consumar su fin: matar, castigar o destruir psíquicamente a la mujer sobre la cual ejerce la dominación.

En esta definición se registran dos categorías:

A) Personas que fueron asesinadas por el femicida, al intentar impedir el Femicidio o que quedaron atrapadas “en la línea de fuego”.

B) Personas con vínculo familiar o afectivo con la mujer, que fueron asesinadas por el femicida con el objeto de castigar y destruir psíquicamente a la mujer a quien consideran de su propiedad.



OBSERVATORIO DE FEMICIDIOS EN ARGENTINA “ADRIANA MARISEL ZAMBRANO"
Coordinado por La Asociación Civil La Casa del Encuentro
INFORME DE INVESTIGACIÓN DE FEMICIDIOS EN ARGENTINA
1º DE ENERO AL 30 DE JUNIO DE 2011


Estos datos corresponden al informe de Investigación de Femicidios en Argentina, que abarca el período 1º de Enero al 30 de Junio de 2011 y han sido recopilados de las Agencias informativas: Télam y DyN y 120 diarios de distribución nacional y/o provincial así, como el seguimiento de cada caso en los medios.

En el presente informe de Investigación de Femicidios en Argentina que abarca el periodo 1º de Enero al 30 de Junio de 2011, se registran:

151 Femicidios y Femicidios “Vinculados” de mujeres y niñas.
8 Femicidios “Vinculados” de hombres y niños.

#Desde el Observatorio se entregaran preguntas a todas las personas que son en la actualidad candidatas y candidatos para las elecciones presidenciales, solicitando su respuesta.

Si usted ganara las elecciones

1.¿Cuáles serían las primeras medidas que tomaría para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres?

2.¿Modificaría la Ley de Ministerios para incorporar un Ministerio de Igualdad de Oportunidades y Trato ?

3.¿Designaría un presupuesto destacado dentro del Presupuesto Nacional para que fuera destinado para la prevención, asistencia, capacitación y sensibilización socialenla temática de violencia sexista?

4.¿Propondría al Ministerio de Educación que se modifiquen las curriculas educativas,para que se incorporar en todos los niveles educativos la temática de género y violencia?

5.¿Considera importante la incorporación de la Figura de Femicidio en el Código Penal?

# Este informe también será entregado como material de consulta y como un aporte realizado de la Sociedad Civil para profundizar políticas públicas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia sexista a los siguientes organismos gubernamentales:

Presidencia de la Nación y Ministerio de Justicia y Derechos Humanos -Cámara de Diputados de la Nación, Cámara de Senadores de la Nación en sus respectivas Presidencias- CONSAVIG Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género Dra. Perla Prigoshin- Consejo Nacional de la Mujer- INADI.
Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Dr. German C. Garavano, Dirección General de la Mujer de CABA Lic. Sonia Stegman , Asesoría Tutelar de niñas, niños y adolescentes de CABA Dra. Laura Musa, Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, Oficina de Violencia Domestica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.



Asociación Civil La Casa del Encuentro
Espacio feminista, social y cultural Resol IGJ Nº 679
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jueves, 26 de mayo de 2011

Máximo sexismo en el máximo tribunal

UN JUEZ DE LA CORTE DE TUCUMAN DIJO QUE LAS MUJERES ENTRAN AL PODER JUDICIAL PARA TRABAJAR MENOS

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-168871-2011-05-26.html

El juez René Goane consideró que en el ámbito judicial las mujeres dedican “menos tiempo” a su trabajo y que ingresan a la Justicia “para tener la tarde libre”. Los dichos del ministro generaron variados repudios desde el Poder Judicial y las organizaciones de mujeres.
Por Mariana Carbajal

El ministro de la Suprema Corte de Tucumán René Goane adjudicó la baja productividad de los juzgados en esa provincia a la creciente incorporación al Poder Judicial de mujeres, a quienes acusó de trabajar “menos tiempo”, instalar “la cultura del medio día” y querer “entrar a Tribunales para tener la tarde libre”. Desde el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem) repudiaron sus manifestaciones, al considerarlas “profundamente sexistas y discriminatorias y contrarias a la Constitución nacional y a los tratados internacionales ratificados por el Estado argentino”.

Consultadas por Página/12, seis mujeres vinculadas al ámbito de la Justicia, con cargos destacados, expresaron su indignación por los dichos de Goane y consideraron sus expresiones como “misóginas”, “prejuiciosas” y “agraviantes”. Advirtieron que vulneran la Ley Nacional 24.685 de violencia de género por incurrir en la modalidad de violencia simbólica al evocar “concepciones estereotipadas” de las mujeres. “Además denotan un grado tal de ignorancia que cabe preguntarse si quien las manifestó está realmente capacitado para impartir justicia”, alertó María Elena Barbagelata, vicepresidenta de la Asociación de Abogados de Buenos Aires (AABA).

Las declaraciones de Goane, vocal decano de la corte tucumana, fueron publicadas en la edición del sábado 21 de La Gaceta de Tucumán y generaron un gran revuelo en el Poder Judicial de esa provincia y en el movimiento de mujeres del país. Al referirse al problema de la productividad y el rendimiento en los juzgados, Goane dijo: “Aquí hay otro problema y van a decir que soy un fóbico de las mujeres, pero desde que se intensificó el ingreso de personal femenino (a las dependencias judiciales) se trabaja menos tiempo, mal que le pese a la doctora Carmen Argibay (vocal de la Corte de la Nación), que creó una oficina de género que discrimina a los varones”. A continuación atribuyó a las mujeres la “instalación de la cultura del medio día”. Añadió: “Quieren entrar a Tribunales para tener la tarde libre. ¿Quién les dijo que eso era así? Cuando yo era empleado y funcionario hacía jornadas de doble turno (...). Llevábamos al día los despachos y –reitero– todo era a mano. Aplicábamos una técnica realmente artesanal” (ver aparte).

La oficina aludida fue creada por la ministra de la Corte Suprema Carmen Argibay. En realidad, se llama Oficina de la Mujer y de ella depende un programa muy ambicioso y revolucionario que apunta a capacitar a todos los estamentos del Poder Judicial, desde los jueces nacionales y federales de distintos fueros hasta el personal administrativo, para erradicar la discriminación hacia las mujeres en los tribunales. “No se entiende cuál es el fundamento del doctor Goane para afirmar que la Oficina de la Mujer discrimina a los varones. Tengo el honor de ser capacitadora en ese programa y siempre el público calificadísimo fue mixto, como también lo fuimos quienes impartimos las unidades, varones y mujeres de distintas disciplinas que acompañamos este gran esfuerzo por compartir y dar relevancia a una mirada analítica que permita a las mujeres el acceso a la justicia en igualdad de condiciones”, indicó Diana Maffía, legisladora porteña, doctora en Filosofía. Varias provincias, recordó Maffía, han adherido a tener una Oficina de la Mujer en sus tribunales superiores. En Tucumán, incluso, hay una replicadora del programa. “Se confunde el vocal cuando atribuye los horarios diferenciales de trabajo a la falta de voluntad laboral sin siquiera analizar las delegaciones domésticas y de cuidado que tienen las mujeres, aun las profesionales con tareas de alta responsabilidad. Omite mencionar que aquellos varones que tantas horas destinaban al trabajo, estaban munidos de mujeres que cuidaban sus hijos y sus casas”, indicó Maffía.

Con larga trayectoria en la Justicia, la fiscal y profesora Mónica Cuñarro destacó que hubo un incremento del número de mujeres en los últimas décadas, especialmente en la planta de personal administrativo y en los juzgados de Familia, pero aclaró que en los puestos clave, de mayor poder, como las cortes provinciales y los fueros federales y administrativos, siguen siendo mayoría los varones (ver aparte). Cuñarro desafió a Goane a ir a un club del Poder Judicial al mediodía o a media tarde y encontrar jugando al golf o al tenis a una mujer. “Son todos varones. Me han tocado jueces varones que mandan excarcelaciones a las 17 porque de 12 a 16 juegan al golf o al tenis. Mi personal en su mayoría son mujeres. Mientras un varón sale a almorzar (y está en su derecho), las mujeres comen en sus escritorios, producen más y mejor porque quieren estar en su casa a las 18 para ocuparse de los hijos y los cuadernos”, describió Cuñarro, especialista en administración de Justicia y cofundadora de la Asociación de Fiscales.

La ministra del alto tribunal de Entre Ríos y presidenta de la Asociación de Mujeres Jueces Argentinas, Graciela Medina, lamentó “profundamente” las declaraciones de Goane. “Desde luego no las comparto porque subestiman y descalifican el trabajo de tantas magistradas y funcionarias que a lo largo y ancho del país trabajan de manera comprometida para brindar un servicio de justicia eficaz y eficiente para todos, pero en especial para los vulnerables”, dijo Medina a Página/12. Para la abogada Natalia Gherardi, directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), las expresiones de ministro tucumano son “preocupantes” por varios motivos. “Lo más obvio es que deja ver con claridad su opinión discriminatoria respecto de las mujeres. Pero además, esas declaraciones nos permiten dudar del sentido igualitario de un magistrado que evoca concepciones estereotipadas respecto de grupos determinados de personas, en este caso, de las mujeres”, advirtió Gherardi. Consultada por este diario, Barbagelata, vicepresidenta de la AABA, sostuvo que “un juez que represente ese pensamiento carece de valores y compromisos democráticos y arroja serias dudas sobre su propia capacidad de desempeñar funciones judiciales en un Estado de derecho como el que nuestra Constitución asegura para todos los habitantes”.

Perla Prigoshin es abogada y desde hace pocos meses coordinadora de la Comisión de elaboración de Sanciones de la Violencia de Género (Consavig), convocada por la Jefatura de Gabinete del gobierno nacional. En diálogo con este diario, opinó que Goane “vulnera desembozadamente la Ley 26.485 de Protección Integral contra la violencia de género. Su opinión sobre las mujeres que integran el Poder Judicial provincial, en tanto las discrimina, configura violencia indirecta y, como si esto fuera poco, incurre en violencia laboral e institucional. Cuánto lamento que todavía la comisión que coordino no haya ideado una sanción adecuada para semejante conducta”, dijo Prigoshin.

martes, 24 de mayo de 2011

Femicidios: Queman a una mujer* Lic. Carlos Reinaldo Miranda

http://www.blogger.com/img/blank.gif

mirandacarlos@psi.uba.ar


Mujeres quemadas. No se trata de una nueva tendencia. Lo que ocurre es que hay una mayor visibilización de la Violencia de Género, con una modalidad que tiene repercusión mediática a partir del caso de Wanda Taddei, ampliamente cubierto por los medios de comunicación por la fama de su esposo, integrante de la banda de rock Callejeros vinculada a la tragedia de Cromañon, donde el fuego dejo un centenar de muertos y heridos. La mayoría predominante en la estadística de Femicidios son las armas de fuego, seguida por los golpes, el apuñalamiento y el estrangulamiento, en ese orden. De 260 femicidios registrados en el año 2010, once fueron por fuego, representando el 4% de los casos.

No es algo nuevo tampoco. En 1964 Raúl Barón Biza, escritor y político argentino en medio del trámite de separación de su mujer Clotilde Sabattini, sirve unos vasos de whisky a los abogados, luego sirve otro vaso se acerca a su mujer y se lo arroja a la cara. Este vaso contenía acido, que le provoca graves quemaduras en el rostro. Barón Biza se suicida el día siguiente. Ella se suicidaría años después arrojándose por la ventana del departamento en que ocurrió la tragedia. Posteriormente sus hijos también se suicidarían.

La finalidad del agresor es dejar una marca en el cuerpo de la víctima para que lo recuerde permanentemente. La victima queda marcada “a fuego” de la misma manera que el ganado o las víctimas de los campos de concentración nazis, imprimiendo un sello de sumisión, dominio y posesión de un modo imborrable, que esté presente en todo momento.

En una sociedad que exige a las mujeres estereotipos basados en juventud, éxito y belleza, las quemaduras en el rostro y la piel lesionan el narcicismo de la mujer y origina un efecto patógeno sobre el psiquismo que estará en directa relación con el valor significativo de la zona afectada.

Las características de personalidad de un “quemador” son las del hombre violento. El perfil del hombre violento no puede ser categorizado por variables tales como: edad, clase social, nivel educacional, ocupación, religión, lugar de residencia, etc., debido a que puede configurarse con cualquiera de las variables mencionadas, lo cual no implica dejar de reconocer que, la asociación entre algunas de ellas, puede potenciar el riesgo de conductas violentas.

Es un sujeto controlador, celoso que manifiesta agresividad verbal y/o física. Presenta una doble fachada: por lo general, en público es seductor, simpático, amable, pero en la intimidad de su hogar puede llegar a ser muy agresivo y violento. Tiene un discurso seductor, incluso para jueces, policías, profesionales, amigos y parientes. Impone el aislamiento social de su entorno familiar, una vez que se ha cerrado el cerco se acrecienta el dominio sobre su víctima, y no es casual que la mujer exprese que su casa se convierte en una verdadera "cárcel", se asegura que ella no se irá reduciendo y controlando el manejo del dinero. Tiene cambios súbitos e impredecibles de humor: en un momento está bien y rápidamente explota. Arroja y rompe objetos: principalmente aquellos significativos para la mujer y los chicos (Por. ej. romper los títulos profesionales y juguetes a los hijos/as). Emplea tácticas de espionaje revisando los mensajes y llamadas del celular, la computadora y el correo electrónico de la pareja. Usa el sexo como señal de poder.


Algunas características de personalidad del hombre violento incluyen:

• Baja autoestima: se sienten inseguros, tanto en el papel de hijos como en el de padre, amante y/o esposo.
• Pensamiento mágico: proyectos irreales, faraónicos, muchos de los cuales terminan en frustraciones.
• Expectativas irreales: esperan que sus esposas e hijos cumplan con sus deseos no explicitados, tienen dificultades para verbalizar sus sentimientos, y luego están, como ellos mismos, dicen "decepcionados".
• Dificultad para expresar sus sentimientos.
• Omnipotencia: "Lo digo yo y basta".
• Narcisismo.
• Obsesivo y controlador.
• Emocionalmente empobrecido y vulnerable.
• Gran capacidad de persuasión.
• Fondo depresivo: es frecuente que sufran estados depresivos enmascarados.


Las consecuencias psíquicas en las victimas observables predominantemente son los trastornos de ansiedad, irritabilidad, baja autoestima, repliegue emocional, hipersensibilidad y agravamiento o desarrollo de enfermedades. También se presentan trastornos del sueño (predominantemente insomnio) y de la alimentación, dificultades para la inserción social y laboral, trastornos de la memoria, la atención y la concentración, sentimientos de culpa, dificultades en el aprendizaje. Sentimientos de desvalorización, angustia y depresión. Baja en el rendimiento laboral, incapacidad para concretar objetivos. Sentimiento de falta de reconocimiento y respeto por parte de los otros.

La prevención de la Violencia de Género se logra con educación y equidad para niños y niñas, con igualdad de oportunidades y con orientación profesional no sexista. En la pareja hay que valorar y defender el derecho a una relación de igualdad, así como compartir decisiones y responsabilidades ya que es una manera más para conseguir una vida sin violencia. Es importante repartir entre hombres y mujeres el trabajo doméstico, el manejo del dinero y el cuidado de las personas a cargo.

Se debe evitar que el tratamiento de los medios de comunicación sobre las noticias de agresiones contra las mujeres sea morboso y sensacionalista, reforzando mitos que perpetúan la violencia contra ellas, y no se debería ilustrar las noticiashttp://www.blogger.com/img/blank.gif con las caras de las mujeres golpeadas, quemadas o muertas, sino con la cara de los violentos.

La Violencia de Género debe ser un asunto de políticas públicas y debe tener condena social y penal. Es fundamental sensibilizar y formar a todas aquellas personas profesionales (policía, personal sanitario, pedagógico, asistentes sociales, letrados y letradas...) que atienden o tengan relación con mujeres víctimas de malos tratos, para detectar estos casos y actuar de forma que se sientan comprendidas y ayudadas.

• Articulo publicado en el periódico “El Otro Psi” Nº 137 Abril de 2011

www.carlosmiranda.com.ar


RESUMEN DE EXPERIENCIA PROFESIONAL:

Clínica de Adultos y Adolescentes, Psicodiagnóstico y Pericias Psicológicas. Docencia y Supervisión en Clínica, Psicodiagnóstico y Psicología Forense

ESTUDIOS CURSADOS:

Licenciado en Psicología Universidad de Buenos Aires 1980. -

ACTIVIDAD PROFESIONAL ACTUAL


• Director del Departamento de Violencia de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires desde abril de 2007.
• Supervisor en el Área de Violencia de APBA Asistencia de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires.
• Prestador en el Área de Violencia de APBA Asistencia de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires.
• Docente de la Escuela de Especializacion y Posgrado, Área Jurídica del Colegios de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Distrito XII
• Atención Clínica de Adolescentes y Adultos en consultorio privado desde 1980.
• Perito Psicólogo de Oficio en los Tribunales de la Nación y en los Tribunales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde 1986.
• Consultor Técnico y Perito de parte para Estudios Jurídicos